Recomendaciones
Los bulbos son una maravillosa alternativa para llenar tu jardín de color y belleza con poco esfuerzo.
Aquí tienes algunos consejos esenciales para plantarlos y cuidarlos bien:
Plantación
1. Elige el momento adecuado:
Los bulbos de floración primaveral ( como fresias, ranúnculos, narcisos , tulipanes entre otros ) se plantan en otoño.
Los de floración veraniega (como Lilium, gladiolos, calas, Amaryllis entre otros) se plantan en primavera.
2. Elige los bulbos adecuados:
Selecciona bulbos firmes y saludables, sin signos de moho o daño.
3. Ubicación y suelo:
Busca un lugar soleado con buen drenaje. Si el suelo es muy compacto, mézclalo con arena o compost para evitar encharcamientos.

4. Profundidad y distancia:
Planta los bulbos a una profundidad de 2 a 3 veces su tamaño. Deja espacio entre 5 a 15 cm entre ellos dependiendo del tamaño de la flor para que no compitan por nutrientes.
5. Coloca el bulbo correctamente:
la punta debe ir hacia arriba. Si no estás seguro, planta de lado: la naturaleza se encargará del resto.

Cuidados posteriores
1. Riego:
Riega justo después de plantar. Luego, mantén el suelo ligeramente húmedo, evitando el exceso de agua, sobre todo en invierno.
2. Abono:
Usa fertilizante de liberación lenta al plantar. Puedes reforzar con abono líquido cuando empiecen a brotar.
3. Mantenimiento:
Cuando las flores se marchiten, corta solo la flor, pero deja las hojas hasta que se sequen por completo: están alimentando el bulbo para la próxima temporada.
4. Conservación:
Si vives en una zona con heladas fuertes, puedes desenterrar los bulbos una vez que la planta se seque, guardarlos en un lugar fresco y seco, y replantarlos en la siguiente temporada.